Una semana con el curro a las espaldas, las cintas visualizadas y el mono en nuestra sesera, ya era hora de daros más trozos de lo que vivimos en el FESTIVAL DEL OESTE. Ahora toca dar argumentos de los motivos que teníamos para estar allí incordiando, siendo los ojos molestos, preguntando lo indebido y asustándonos con los pesos pesados del rock n roll. Pero como tenemos madera de trotamundos, nos pusimos el rock n roll por montera y os damos la parte menos amateur del Festival del Oeste. Todo sigue siendo divertido aún pareciendo serio. Y esto sólo es la parte primera, nos quedan unas cuantas más que daros.